
Después de la depresión que vivió la industria en 2009, hasta ahora diversos segmentos de vehículos de carga muestran un escenario favorable, aunque los pendientes continúan.
Didier Ramírez Torres
En 2009 la venta de vehículos de carga arrojó una de las cifras más negativas de los últimos años, al descender 59% la comercialización de estas unidades. Este comportamiento evidenció de nueva cuenta la relación que mantiene este sector con el ritmo de la economía, que sin duda afectó su ritmo. No obstante, más allá de las cifras acumuladas a mayo, existen tendencias favorables que anticipan un panorama diferente este año, y que se mantendrán en el primer semestre.
Derivado del ritmo positivo que muestra la economía mexicana y sobre todo de la perspectiva que se muestra, la industria de camiones comienza a reaccionar, y por ello en mayo las ventas a menudeo acumuladas del segmento de carga se ubican con un crecimiento del 13.2%, que denota el buen ritmo que se vive.
Para Armando Soto, presidente y director general de la consultora Kaso y Asociados, este ritmo se entiende en primer término a la recuperación económica, con lo cual este sector está estrechamente relacionado. “Pero sin duda también tiene que ver con la poca renovación de unidades que se vivió en 2009, y en donde las empresas han reactivado ésta”.

Pero no es el único elemento, sino que también se adiciona la fortaleza que ha mostrado el peso mexicano: “Recordemos que la mayor parte de estos vehículos se cotizan en dólares, entonces al tener un tipo de cambio estable, esto se ve reflejado en mayor confianza del consumidor y que se refleja en las ventas”, acotó Soto.
Al cierre de mayo, la venta de vehículos de carga de las diferentes clases que componen el mercado, registraron un acumulado de 7,698 unidades, que favorece el crecimiento antes citado. En este optimismo, marcas como Isuzu, Kenworth e International, muestran un comportamiento favorable con avances del 42%, 25% y 9.7%, respectivamente.

Segmentos consolidados
Al analizar los comportamientos por cada una de las clases que componente el mercado de vehículos de carga, la Clase 4 enfocada sobre todo a la distribución urbana, Clase 6 con vocación de reparto, y Clase 8 que son los vehículos para actividades de transporte de largo y mediano recorrido; muestran el mejor comportamiento incluso con tendencias de crecimiento de dos dígitos.
“En clases 4, 6 y 8, se registraron puntos de inflexión desde abril pasado y en la tendencia de corto plazo se aprecia una recuperación”, apuntó Armando Soto. Este comportamiento si bien se da a los elementos referidos de la situación económica, renovación y tipo de cambio, también atiende el hecho que son los de mayor volumen en el mercado.
En el caso de tractocamiones, si bien también se muestra un crecimiento, éste es moderado, apenas de un dígito (4.6%), “Un mejor comportamiento en este segmento dependerá de la recuperación de la actividad industrial, ya que son vehículos que se emplean principales en las industrias”, indicó.
En lo que hace a Clase 5, de camiones ligeros y reparto urbano, así como la Clase 7 de camiones medianos, el escenario no es tan favorable, y las cifras a mayo registran un retroceso. No obstante, de acuerdo con Armando Soto, el escenario no se muestra tan adverso, ya que para clase 5, en mayo se registró el primer crecimiento en un periodo desde hace más de año y medio, mientras que en la Clase 7, las tasas de recesión se comienzan a mostrar más reducidas.
Escenario positivo
Para Armando Soto el escenario enfrentado hasta ahora permite identificar que el comportamiento seguirá positivo, y en donde el principal motivante es la necesidad de renovar por parte de las flotas de autotransporte. “Las compras son principalmente para actualizar el parque vehicular de las empresas, ya que la ampliación de flotas está detenida, en medida porque en algunos casos aún se tiene capacidad ociosa”, agregó.

No obstante, la industria de productores de camiones enfrenta retos estructurales que no han podido resolverse, y que de ellos dependerá el poder dinamizar aún más las ventas. “Es claro que la definición de un programa de renovación será fundamental para incrementar la comercialización de unidades por arriba de la tendencia que se muestra”, recordó Armando Soto, quien además agregó que en ese punto será fundamental el incluir el tema de financiamiento.
De acuerdo con las voces del sector, en la medida en que se reactive el financiamiento, se dará oportunidad de que el hombre-camión, quien compone la mayor parte del mercado de autotransporte, pueda incorporarse a la dinámica de renovación, fenómeno que bien podría manifestarse en las cifras de venta.
Para Carlos García, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Camiones, Autobuses y Tractocamiones (ANPACT), señaló en su boletín mensual, “Podemos asegurar que el primer semestre de 2010 es de recuperación significativa de los volúmenes, en otras palabras vamos por buen camino hacia las cifras previas a la crisis que se acentuó en 2009, confiamos en que no haya interrupción”.